miércoles, 6 de julio de 2016

PROFECÍA DE LAS PLAZAS

Me contactó la semana pasada para decirme que me debía un libro suyo y me preguntó que si estaba por Huelva. 

Con el paso de los años, a veces, he llegado a dudar de que la memoria sea justa, ya que son muchas las cosas que se van borrando y no están ahí cuando las quieres recordar. Sin embargo, de aquel curso del 88/89 de los Maristas, siempre añoraré las clases de lengua con Miguel Fuentes. Un docente de vocación y mejor persona al que le tengo un enorme cariño. El cariño de un alumno que con 14 ó 15 años se siente lleno de curiosidad por explorar el mundo y descubre, poco a poco y gracias a su profesor de lengua, que entre la variedad de caminos que se abren frente a él hay uno, la literatura, para el que no sólo tiene aptitudes sino que además lo necesita y le divierte. 

Miguel se preocupaba de sus clases y, sobre todo, de sus alumnos. Tenía y tiene empatía, esa extraña cualidad que hace que algunas personas sensibles se pongan en el otro lado para sacar lo mejor del que tienen delante. En sus clases me recuerdo imaginando, desarrollando mi creatividad para complacerle; tratando durante el fin de semana de hacer la más original de las redacciones y esperando su aprobación al lunes siguiente. Al principio era una obligación, pero pronto percibí que era un ejercicio que necesitaba y, con el paso del tiempo, que me apasionaba. Descubrí que escribiendo podía encontrarme, ser yo  y sacar lo mejor de mí. Un yo diferente y mucho más amplio que el que era cuando no lo hacía. Y por eso, desde aquel curso 88/89 de los Maristas de Huelva, nunca más dejé de hacerlo. 

Sólo puedo darte las gracias Miguel; gracias por haberme hecho ser yo, gracias por encontrarme.


PROFECÍA DE LAS PLAZAS
Autor: Miguel Fuentes.
Versátiles Editorial.

Poesía - 75 páginas.

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